Florentino puede conseguir que el TAD trabaje. En SABADO!!

Florentino puede conseguir que el TAD trabaje…
EN SABADO!!

Florentino puede conseguir que el TAD trabaje…
EN SABADO!!


Todos sabíamos que el Visir de Chamartín es un ser superior. Omnipotente. Ubicuo. Capaz de sacar miles de millones de Euros de proyectos fallidos que pagamos todos, de manipular la justicia – deportiva y ordinaria – a su antojo, de controlar sorteos UEFA y premios individuales. Efectivo en el arte de la censura, Florentino Pérez se ha rodeado de una guardia pretoriana de mercenarios de la comunicación que darían su vida por que una gota de saliva del mandatario  aterrizase en sus caras.

El presidente blanco, como los caciques sudamericanos han hecho con su constituciones nacionales, ha modificado, apoyado por unos compromisarios que había nombrado el mismo, los estatutos del club para perpetuarse en el cargo sin necesidad de elecciones. Buen conocedor de la estupidez genérica de la población mundial, ha incluso conseguido que la plebe – en los límites del analfabetismo – ponga la mediocridad futbolística de Cristiano, a la misma altura que la excelencia de Messi.

Florentino es un fenómeno de masas. Polivalente. Tan bueno firmando cheques como autógrafos, igual de eficiente invirtiendo en bolsa como en árbitros, hoy ha llegado al apex de su diosismo, que no viene de que consiguiera que uno de sus trencillas expulsara a Neymar por atarse las botas, ni siquiera de que le metieran tres partidos por aplaudir, ni tampoco de que los comités desestimaran los recursos presentados por los servicios jurídicos del Barça, al fin y al cabo, todo esto se puede conseguir con dinero. Conseguir que los miembros del TAD trabajen un sábado, cuando no han dado un palo al agua en su puta vida, y solo con una llamada de teléfono sería la prueba definitiva genialidad indescriptible del mandatario merengue. A falta de cláusula del miedo, el visir simplemente mete miedo y todos contentos. Crack.

Todos sabíamos que el Visir de Chamartín es un ser superior. Omnipotente. Ubicuo. Capaz de sacar miles de millones de Euros de proyectos fallidos que pagamos todos, de manipular la justicia – deportiva y ordinaria – a su antojo, de controlar sorteos UEFA y premios individuales. Efectivo en el arte de la censura, Florentino Pérez se ha rodeado de una guardia pretoriana de mercenarios de la comunicación que darían su vida por que una gota de saliva del mandatario aterrizase en sus caras.

El presidente blanco, como los caciques sudamericanos han hecho con su constituciones nacionales, ha modificado, apoyado por unos compromisarios que había nombrado el mismo, los estatutos del club para perpetuarse en el cargo sin necesidad de elecciones. Buen conocedor de la estupidez genérica de la población mundial, ha incluso conseguido que la plebe – en los límites del analfabetismo – ponga la mediocridad futbolística de Cristiano, a la misma altura que la excelencia de Messi.

Florentino es un fenómeno de masas. Polivalente. Tan bueno firmando cheques como autógrafos, igual de eficiente invirtiendo en bolsa como en árbitros, hoy ha llegado al apex de su diosismo, que no viene de que consiguiera que uno de sus trencillas expulsara a Neymar por atarse las botas, ni siquiera de que le metieran tres partidos por aplaudir, ni tampoco de que los comités desestimaran los recursos presentados por los servicios jurídicos del Barça, al fin y al cabo, todo esto se puede conseguir con dinero. Conseguir que los miembros del TAD trabajen un sábado, cuando no han dado un palo al agua en su puta vida, y solo con una llamada de teléfono, eso, amigos, sería la prueba definitiva de la genialidad indescriptible del capo merengue. A falta de cláusula del miedo, el visir simplemente mete miedo y todos contentos. Crack. @bloggoles

  • BannerFB
  • BannerTW
Más artículos de este autor