El Madrid consigue otro triplete

El Madrid consigue otro triplete

El Madrid consigue otro triplete


Sergio Ramos, hace más o menos un año cumplió, el sueño que cualquier aficionado del Real Madrid tiene desde pequeñito: completar un hattrick perfecto en una Final de Champions.

Se preguntarán ustedes por qué digo que Ramos ha completado un ‘hattrick perfecto’ cuando solo anotó un gol. La respuesta es meramente semántica y radica en diferenciar lo que es un ‘hattrick perfecto’ para un aficionado al fútbol, es decir, marcar tres goles, uno con la derecha, otro con la izquierda y otro más con la cabeza; y lo qué es un ‘hattrick perfecto’ para el madridismo de tanqueta y subfusil, es decir: marcar un gol ilegal, que no te piten en contra un penalty como una catedral y que te perdonen la tarjeta roja tras arrancarle el tobillo al rival por detrás cortando una jugada de gol. 

Esto segundo fue exactamente lo que hizo el sevillano en el atraco contra el Atlético de Madrid  de la final del año pasado convirtiéndose en el ejemplo a seguir para millones de niños madridistas que ya están escribiendo a los Reyes Magos para pedirles el kit oficial de pistola y pasamontañas de los ISIS del fútbol.

El valor sentimental del reto superado se pudo equiparar al record de expulsiones o a las agresiones consecutivas a Messi, Puyol y Xavi durante el Clásico del 5-0. Además, Sergio Ramos, se conviertió en el primer jugador al que le perdonan dos penaltis y dos expulsiones de manera consecutiva en las semifinales y finales de la Champions League.

Si al perfecto conglomerado de irregularidades cometidas le añadimos el hecho de que fueron decisivas para que el Real Madrid secuestrase un trofeo que todavía se encuentra confinado en el zulo blanco, no es de extrañar que la UEFA le otorgase sin sonrojo el premio al mejor jugador del partido.

Pero Caballo Loco es un jugador de equipo. Acabado y con un cociente intelectual inferior a 10 puntos, pero un jugador de equipo. Y lo que a él más le gusta es robar de manera colegiada. Y ayer, de nuevo, ante el Bayern colaboró de manera decisiva junto al grupo de delincuentes que capitanea a otro nuevo hito en la historia del madridismo. Otro de esos hattricks perfectos que les han llevado a trincar cuantos trofeos se les han puesto por delante: una expulsión inexistente, un par de goles ilegales y la impunidad para dar hostias que ha caracterizado al Robar Madrid desde su fundación.

Desde aquí le enviamos nuestra mas sincera enhorabuena por continuar, sin vergüenza alguna, enseñando al mundo la clase de mafia a la que se enfrenta el mundo del fútbol en el campo, y animando a los niños, con cada palabra que escupe, a estudiar para evitar la vergüenza ajena que pasan cada vez que lo escuchan hablar.

Sergio Ramos, hace más o menos un año cumplió, el sueño que cualquier aficionado del Real Madrid tiene desde pequeñito: completar un hattrick perfecto en una Final de Champions.

Se preguntarán ustedes por qué digo que Ramos ha completado un ‘hattrick perfecto’ cuando solo anotó un gol. La respuesta es meramente semántica y radica en diferenciar lo que es un ‘hattrick perfecto’ para un aficionado al fútbol, es decir, marcar tres goles, uno con la derecha, otro con la izquierda y otro más con la cabeza; y lo qué es un ‘hattrick perfecto’ para el madridismo de tanqueta y subfusil, es decir: marcar un gol ilegal, que no te piten en contra un penalty como una catedral y que te perdonen la tarjeta roja tras arrancarle el tobillo al rival por detrás cortando una jugada de gol. 

Esto segundo fue exactamente lo que hizo el sevillano en el atraco contra el Atlético de Madrid  de la final del año pasado convirtiéndose en el ejemplo a seguir para millones de niños madridistas que ya están escribiendo a los Reyes Magos para pedirles el kit oficial de pistola y pasamontañas de los ISIS del fútbol.

El valor sentimental del reto superado se pudo equiparar al record de expulsiones o a las agresiones consecutivas a Messi, Puyol y Xavi durante el Clásico del 5-0. Además, Sergio Ramos, se conviertió en el primer jugador al que le perdonan dos penaltis y dos expulsiones de manera consecutiva en las semifinales y finales de la Champions League.

Si al perfecto conglomerado de irregularidades cometidas le añadimos el hecho de que fueron decisivas para que el Real Madrid secuestrase un trofeo que todavía se encuentra confinado en el zulo blanco, no es de extrañar que la UEFA le otorgase sin sonrojo el premio al mejor jugador del partido.

Pero Caballo Loco es un jugador de equipo. Acabado y con un cociente intelectual inferior a 10 puntos, pero un jugador de equipo. Y lo que a él más le gusta es robar de manera colegiada. Y ayer, de nuevo, ante el Bayern colaboró de manera decisiva junto al grupo de delincuentes que capitanea a otro nuevo hito en la historia del madridismo. Otro de esos hattricks perfectos que les han llevado a trincar cuantos trofeos se les han puesto por delante: una expulsión inexistente, un par de goles ilegales y la impunidad para dar hostias que ha caracterizado al Robar Madrid desde su fundación.

Desde aquí le enviamos nuestra mas sincera enhorabuena por continuar, sin vergüenza alguna, enseñando al mundo la clase de mafia a la que se enfrenta el mundo del fútbol en el campo, y animando a los niños, con cada palabra que escupe, a estudiar para evitar la vergüenza ajena que pasan cada vez que lo escuchan hablar.

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