Casemiro. El nuevo Xavi

Casemiro.
El nuevo Xavi.


Casemiro.
El nuevo Xavi.

Pensarán que he enloquecido con el título, pero sí, Carlos Henrique Casimiro me recuerda en parte a Xavi. Las similitudes saltan a la vista. Mientras el ex-jugador del FC Barcelona repartía juego a diestra y siniestra, el madridista reparte hostias a todo lo que se menea. No podrán negarlo.

“Si cuela cuela, y si no me la pela” debió pensar el colegiado al que se le “olvidó” incluir en el acta la tarjeta amarilla al carnicero blanco, que era la quinta y, por lo tanto, acarreaba suspensión.

Y vaya si coló. La vaca burra brasileña, en un escándalo sin precedentes, no solo jugó el partido sino que además se dedicó a rebañar tobillos vascos cual aizcolari calzado con un hacha del doce.

Si se están preguntando si su comportamiento asesino fue sancionado con la expulsión, dején de hacer el gilipollas. La mula parda no solo acabó el partido sino que anotó el gol del triunfo del doce de Zizú en San Mamés, ante la impotencia de un Athletic, que seamos justos, fue más bien Pathletic.

Da la impresión de que Unzue sale reforzado como futuro entrenador azulgrana tras la espantada de Valverde en un partido lamentable en el que corrieron hostias impunes como panes y que dan una idea del estado semicomatoso en el que se encuentra un colectivo arbitral lleno de mamarrachos que venden su negra alma por dos putos pines blancos.

Mientras tanto, todo sigue igual: Sergio Manos salió otra vez indemne de una mano como una catedral en área propia, Carvajal hizo otro penalty que todos vieron pero nadie pitó, y Mister Portugal, que fue sustituido porque no podía ni con el ego, volvió a representar al más horrible de los Cristianos. Puro Real Madrid. Pura Liga.

 

Pensarán que he enloquecido con el título, pero sí, Carlos Henrique Casimiro me recuerda en parte a Xavi. Las similitudes saltan a la vista. Mientras el ex-jugador del FC Barcelona repartía juego a diestra y siniestra, el madridista reparte hostias a todo lo que se menea. No podrán negarlo.

“Si cuela cuela, y si no me la pela” debió pensar el colegiado al que se le “olvidó” incluir en el acta la tarjeta amarilla al carnicero blanco, que era la quinta y, por lo tanto, acarreaba suspensión.

Y vaya si coló. La vaca burra brasileña, en un escándalo sin precedentes, no solo jugó el partido sino que además se dedicó a rebañar tobillos vascos cual aizcolari calzado con un hacha del doce.

Si se están preguntando si su comportamiento asesino fue sancionado con la expulsión, dején de hacer el gilipollas. La mula parda no solo acabó el partido sino que anotó el gol del triunfo del doce de Zizú en San Mamés, ante la impotencia de un Athletic, que seamos justos, fue más bien Pathletic.

Da la impresión de que Unzue sale reforzado como futuro entrenador azulgrana tras la espantada de Valverde en un partido lamentable en el que corrieron hostias impunes como panes y que dan una idea del estado semicomatoso en el que se encuentra un colectivo arbitral lleno de mamarrachos que venden su negra alma por dos putos pines blancos.

Mientras tanto, todo sigue igual: Sergio Manos salió otra vez indemne de una mano como una catedral en área propia, Carvajal hizo otro penalty que todos vieron pero nadie pitó, y Mister Portugal, que fue sustituido porque no podía ni con el ego, volvió a representar al más horrible de los Cristianos. Puro Real Madrid. Pura Liga.

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