Año de robos. Año de bobos

Año de robos. Año de bobos.

Año de robos. Año de bobos

Se acaba 2016 y con el termina un año de fantasía para el madridismo y, de paso, para el gran mago francoargelino Zinedine Zidane al que, equivocadamente, un servidor apodó ‘el Fugaz’ por mor de las más que presumibles carencias en la gestión de egos que luego los resultados nos han demostrado completamente desproporcionadas. Pido humildemente mis más sinceras disculpas.

Como el tiempo se ha encargado de mostrar, Zizú es a los banquillos lo que Leonardo Dantés a la música, un tipo que marcará un antes y un despues en el siempre difícil mundo de la dirección técnica.


Y ¿qué decir del año inmaculado del Irreal de Madrí que, al igual que el superhit ‘El Baile del Pañuelo’ quedará grabado en la memoria de tantos eruditos del arte. Ni un mal arresto, ni un desafortunado titular tras numerosos episodios de presuntas fechorías.

Chantajes, fraudes, atentados contra la salud de los usuarios de vías públicas y robos indiscriminados en todas y cada una de las finales disputadas, sumados a los galardones individuales de dudosa procedencia, jalonan el historial delictivo de la Banda de Concha Espina en los últimos meses y amenazan con perpetuarse.

La mas reciente conquista, el Mundial de Clubes (Copa Toyota para los de fuera de la M50) muestra con claridad meridiana el arsenal de malas artes con el que los de Penaltyland hacen parecer a la Yakuza una ONG de honrados misioneros.

Recién aterrizados ya se quejaron de la seguridad y no por defecto, sino por exceso de testigos. El recién estrenado video-arbitraje también ocasionó ciertos trastornos ante la negativa de la FIFA de colocar frente a  las pantallas al pequeño grupo de acompañantes venidos para la ocasión, encabezados por Toñín el Torero, el cerebro mas privilegiado de los ochenta y pico mil que abarrotan cada quince días el Coliseo Blanco; Alfredo Duro, duro de profesión, tontolaba de vocación, y la representante de las amas de casa con sueldo vitalicio de la Secta, Susana Guasch.

A Infantino, como quiera que sea, el plan debió de parecerle abusivo y, para tratar de disimular el enrarecido ambiente creado, ha utilizado el comodín de la llamada para ponerse en contacto con uno de sus asesores, Luis Figo, icono de la honestidad, pureza de formas y de la falta de oportunismo. El resultado ya lo conocen.

Y en Zambia además, lo sospechan, al menos en un lujoso concesionario de una reconocida marca de automóviles. Que ustedes lo roben bien.

Jesús C.  Facebook  Twitter

Se acaba 2016 y con el termina un año de fantasía para el madridismo y, de paso, para el gran mago franco-argelino Zinedine Zidane al que, equivocadamente, un servidor apodó ‘el Fugaz’ por mor de las más que presumibles carencias en la gestión de egos que luego los resultados nos han demostrado completamente desproporcionadas. Pido humildemente mis más sinceras disculpas.

Como el tiempo se ha encargado de mostrar, Zizú es a los banquillos lo que Leonardo Dantés a la música, un tipo que marcará un antes y un después en el siempre difícil mundo de la dirección técnica.

Y ¿qué decir del año inmaculado del Irreal de Madrí que, al igual que el superhit ‘El Baile del Pañuelo’ quedará grabado en la memoria de tantos eruditos del arte. Ni un mal arresto, ni un desafortunado titular tras numerosos episodios de presuntas fechorías.

Chantajes, fraudes, atentados contra la salud de los usuarios de vías públicas y robos indiscriminados en todas y cada una de las finales disputadas, sumados a los galardones individuales de dudosa procedencia, jalonan el historial delictivo de la Banda de Concha Espina en los últimos meses y amenazan con perpetuarse.

La mas reciente conquista, el Mundial de Clubes (Copa Toyota para los de fuera de la M50) muestra con claridad meridiana el arsenal de malas artes con el que los de Penaltyland hacen parecer a la Yakuza una ONG de honrados misioneros.

Recién aterrizados ya se quejaron de la seguridad y no por defecto, sino por exceso de testigos. El recién estrenado video-arbitraje también ocasionó ciertos trastornos ante la negativa de la FIFA de colocar frente a  las pantallas al pequeño grupo de acompañantes venidos para la ocasión, encabezados por Toñín el Torero, el cerebro mas privilegiado de los ochenta y pico mil que abarrotan cada quince días el Coliseo Blanco; Alfredo Duro, duro de profesión, tontolaba de vocación, y la representante de las amas de casa con sueldo vitalicio de la Secta, Susana Guasch.

A Infantino, como quiera que sea, el plan debió de parecerle abusivo y, para tratar de disimular el enrarecido ambiente creado, ha utilizado el comodín de la llamada para ponerse en contacto con uno de sus asesores, Luis Figo, icono de la honestidad, pureza de formas y de la falta de oportunismo. El resultado,ya lo conocen.

Y en Zambia además, lo sospechan, al menos en un lujoso concesionario de una reconocida marca de automóviles. Que ustedes lo roben bien. Jesús C.  Facebook  Twitter 


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