Un Clásico sin entrenadores

Un Clásico sin entrenadores

Un Clásico sin entrenadores

Vuelve por fin La Liga después del martirio sufrido en la Copa del Rey entre semana, con eventos para los contendientes de El Clásico, del nivel del Real Madrid – Cultural Leonesa y Hércules 0 Barcelona, que hieren de muerte a una competición que está en las últimas.

Y vuelve con uno de los tantos partidos del siglo que hemos visto durante el último lustro, esta vez más descafeinado que nunca dado al estado de forma de ambos equipos. Un Real Madrid, que pese a ganar lo hace justo de juego y con exceso de árbitros; y un Barcelona que ya ni gana.


Pese a que las expectativas no son las mejores, ya se sabe que  un clásico es siempre imprevisible. Una victoria del doce de Zidane los pondría en una posición inmejorable para trincar su liga número 33; mientas que si es el FC Barcelona de un ya cuestionado Luis Enrique el que se lleva la victoria, la dantesca perspectiva de futuro que se tiene sobre el equipo cambiaría de manera radical… como si en realidad la superficialidad de una victoria solucionase un problema de tan difícil solución. Sin embargo, todo lo que pase no tendrá nada que ver con las habilidades ni del uno ni del otro. La influencia que antaño ejercían Mourinho y Guardiola en los partidos ha sido sustituida por los árbitros y los despachos, en el caso del primero, y por Messi en el caso del actual entrenador del Manchester City.

En el lado culé, veremos si los dos mejores jugadores del mundo son capaces de penetrar la defensa blanca y hacer que los puntos se queden en casa, si Suárez recupera el olfato goleador o Neymar corta a Carvajal, como antaño hizo con Arbeloa, como si fuera mantequilla. Comprobaremos si Busquets vuelve a hacer un partido decente después de una temporada para olvidar, o como Luis Enrique piensa arreglar el desaguisado en el que se ha convertido el centro del campo del equipo con una pléyade de centrocampistas que, comparados con lo que había, derrochan mediocridad.

Y en frente, en el ejercito del Visirato, veremos con casi toda seguridad al spray mágico de Clos Gómez perfilar el punto de penalty para que Cristiano Ronaldo, tras la noticia de que defrauda a hacienda como el que más, sea finalmente capaz de batir el record de penalties de la historia del Real Madrid. De como Sergio Ramos y Pepe competirán en potencia con los patadones de Ter Stegen, al que ante la insuficiencia de la línea de salida del Barça, le ha dado por copiar las rudimentarias artes futbolísticas de los centrales del Madrid. Saldremos de dudas sobre quien sustituirá a la B de la BBC tras su enésima lesión, y sobre todo, de una nueva rueda de prensa de Zizú en la que, ante su total desconocimiento táctico (recordemos que aún no es ni entrenador) usará la formula “falta de intensidad si pierden” y, por el contrario, “mucha intensidad” si ganan.

Esperemos que los Reyes Magos se pasen por Barcelona por anticipado y ya no vamos a pedir una victoria, ya que desde Abril el equipo no se ha portado nada bien, si no una derrota en forma regalo para las huestes de Florentino. 

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Vuelve por fin La Liga después del martirio sufrido en la Copa del Rey entre semana, con eventos para los contendientes de El Clásico, del nivel del Real Madrid – Cultural Leonesa y Hércules 0 Barcelona, que hieren de muerte a una competición que está en las últimas.

Y vuelve con uno de los tantos partidos del siglo que hemos visto durante el último lustro, esta vez más descafeinado que nunca dado al estado de forma de ambos equipos. Un Real Madrid, que pese a ganar lo hace justo de juego y con exceso de árbitros; y un Barcelona que ya ni gana.


Pese a que las expectativas no son las mejores, ya se sabe que  un clásico es siempre imprevisible. Una victoria del doce de Zidane los pondría en una posición inmejorable para trincar su liga número 33; mientas que si es el FC Barcelona de un ya cuestionado Luis Enrique el que se lleva la victoria, la dantesca perspectiva de futuro que se tiene sobre el equipo cambiaría de manera radical… como si en realidad la superficialidad de una victoria solucionase un problema de tan difícil solución. Sin embargo, todo lo que pase no tendrá nada que ver con las habilidades ni del uno ni del otro. La influencia que antaño ejercían Mourinho y Guardiola en los partidos ha sido sustituida por los árbitros y los despachos, en el caso del primero, y por Messi en el caso del actual entrenador del Manchester City.

En el lado culé, veremos si los dos mejores jugadores del mundo son capaces de penetrar la defensa blanca y hacer que los puntos se queden en casa, si Suárez recupera el olfato goleador o Neymar corta a Carvajal, como antaño hizo con Arbeloa, como si fuera mantequilla. Comprobaremos si Busquets vuelve a hacer un partido decente después de una temporada para olvidar, o como Luis Enrique piensa arreglar el desaguisado en el que se ha convertido el centro del campo del equipo con una pléyade de centrocampistas que, comparados con lo que había, derrochan mediocridad.

Y en frente, en el ejercito del Visirato, veremos con casi toda seguridad al spray mágico de Clos Gómez perfilar el punto de penalty para que Cristiano Ronaldo, tras la noticia de que defrauda a hacienda como el que más, sea finalmente capaz de batir el record de penalties de la historia del Real Madrid. De como Sergio Ramos y Pepe competirán en potencia con los patadones de Ter Stegen, al que ante la insuficiencia de la línea de salida del Barça, le ha dado por copiar las rudimentarias artes futbolísticas de los centrales del Madrid. Saldremos de dudas sobre quien sustituirá a la B de la BBC tras su enésima lesión, y sobre todo, de una nueva rueda de prensa de Zizú en la que, ante su total desconocimiento táctico (recordemos que aún no es ni entrenador) usará la formula “falta de intensidad si pierden” y, por el contrario, “mucha intensidad” si ganan.

Esperemos que los Reyes Magos se pasen por Barcelona por anticipado y ya no vamos a pedir una victoria, ya que desde Abril el equipo no se ha portado nada bien, si no una derrota en forma regalo para las huestes de Florentino. 

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