Las urgencias históricas

Las urgencias históricas

3 de Octubre, 2016 // Jesús C.


Luis Enrique parece dispuesto a dilapidar el crédito conseguido tras haber ganado el triplete en su primera temporada a los mandos de un gran equipo y que supuestamente le cualifica para administrar sus cada vez más competentes plantillas.

Por mucho que las estadísticas, esas grandes mentirosas, le otorguen al actual Barça el estatus de intachable, lo cierto es que el juego desplegado sigue siendo decepcionante en demasiadas ocasiones y absurdo e infumable en otras pocas.




Algunos gurús del periodismo, que beben de las fuentes de maestros del resultado del nivel de Luis Aragonés, Mourinho o Fabio Capello, y que se vanaglorian de sus conocimientos futbolísticos con soflamas del tipo “ganar,ganar y ganar”,tratando de someter al aficionado a la estúpida idea de que la victoria y el espectáculo son enemigos íntimos, pretendiendo borrar de un plumazo todos los ejemplos que desmontan sus absurdas teorías acerca de generaciones irrepetibles reunidas en torno a jugadores únicos, casualmente nacidas por obra del señor en la factoría azulgrana.

Asegurar que el brillantísimo fútbol de la era Guardiola es producto de una deslumbrante generación de jugadores, es como decir que el Aston Martin One-77 es de una belleza inigualable por culpa de los nuevos materiales y de la fibra de carbono, olvidándonos de los verdaderos genios entre bastidores: sus creadores.

A lo largo de la historia ha habido equipos que no han necesitado de galardones para ser honrados con el reconocimiento de la eternidad. La Holanda de Cruyff, el Brasil del ´82 o la Hungría del 54. Equipos y jugadores que no tuvieron la oportunidad, como la tiene este Barça, de ver recompensado su juego con el premio final de la victoria.

Cinco Copas de Europa, cuatro en los diez últimos años, son bagaje suficiente para no sufrir del estrés habitual que padecen los que no han alcanzado la gloria del triunfo, y suponen el suficiente aval para continuar con la linea que un buen día, el genio holandés decidió trazar.

PD: Resulta grotesco leer al aficionado culé cuando habla de remedios individuales para solucionar problemas colectivos. No se trata del quién sino del como. Volver al juego posicional que te da ,además de superioridad táctica, ventaja física durante una temporada de sesenta y pico partidos. Volver a los automatismos que suelen generar mejores lecturas por parte del futbolista cuando fallan las fuerzas. Activar a los centrocampistas como generadores de juego y no como carteros y por último, dejar la monserga de virus FIFA y otras tonterías. El problema no está en que no se corre, el problema es que corremos demasiado, pero como pollos sin cabeza.@jesus21968